Historia
Artebord nace, profesional y empresarialmente, a mediados de la década de los noventa. Este hecho viene a consolidar una larga trayectoria artesanal de sus integrantes que se decantan, una vez más, por ofrecer a las Hermandades y Cofradías la solidez, solvencia y garantía jurídica que les confiere una entidad empresarial.
De formación autodidacta, Maria Dolores Romero y Rafael Infante, conforman un taller familiar eminentemente artesanal, donde no ha lugar a maquinaria alguna a fin de preservar las más puras técnicas tradicionales del bordado en oro al realce.
Además de las producciones de nueva factura, la otra vertiente del taller se centra en la restauración de prendas antiguas, hecho este que obliga a una continua investigación.
Aunque el taller se adecua a cualquier estilo, el predominante es el barroco, con una clara inspiración tanto en diseño como en técnica en la obra de los talleres sevillanos de mediados del siglo pasado.
La faceta de diseñador lleva a Rafael Infante a colaborar estrechamente con el Taller de bordados del Convento de Santa Isabel, en Sevilla, donde son requeridos sus diseños y la interpretación de los mismos. Esta colaboración le permite adquirir un vasto conocimiento de técnicas y bordados de siglos pasados.
Los diseños del taller son propios y exclusivos, dándoles a los bordados, tanto en diseño como en técnica, un sello de propia personalidad.
La colección Arte y Artesanías de la Semana Santa Andaluza,Editada por Ediciones Tartessos (2005), en su tomo 4 referido a Bordados en oro y sedas, dice así: “ Rafael Infante posiblemente sea el bordador onubense de mayor enjundia en la actualidad. Tiene ya, a pesar de su juventud, una importante obra de personalísimas características que hacen identificable su trabajo sin lugar a dudas ”.